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EL ÁRBOL DE LA VIDA PDF Imprimir E-mail
Escrito por MIGUEL RUIZ   

LA HISTORIA COMPLETA DE UN CICLO ETERNO.
Crea que cada ser humano es un ángel que tiene un mensaje para transmitir. Yo soy un ángel. Ahora mismo te estoy transmitiendo un mensaje. Tú también eres un Ángel. Quizás aún no lo sepas, pero sigues siendo un Ángel. Los seres humanos siempre estamos compartiendo opiniones y transmitiéndonos mensajes. ¿Acaso no es verdad? A duras penas podemos esperar que nuestros hijos crezcan para enseñarles lo que sabemos.

Queremos plantar todas esas semillas en sus pequeñas cabezas: lo que es correcto, lo que es incorrecto; lo que es bueno y lo que es malo. ¿Y cuál es el mensaje que les transmitimos a nuestros propios hijos?   ¿Haz lo que digo, pero no lo que hago? ¿Dime la verdad cuando yo miento sin parar?

Existen dos tipos de Ángeles: los que comparten la verdad y los que comparten las mentiras. La cuestión es: ¿Qué tipo de ángeles somos nosotros? ¿Qué tipo de mensajes transmitimos? Cuando los seres humanos vivíamos en el paraíso, antes del conocimiento, éramos ángeles que compartíamos la verdad. Cuando comimos el fruto del árbol del Conocimiento y el Ángel caído reprodujo en nuestra mente, los seres humanos también nos convertimos en Ángeles caídos. Somos Ángeles caído porque transmitimos mentiras, aun cuando ni tan siquiera sepamos que estamos mintiendo.

La voz del Ángel caído es tan fuerte que nos impide oír otra voz que es silenciosa, lo que yo denomino la voz del espíritu, nuestra integridad, la voz del amor. La voz silenciosa está siempre ahí. Antes de que aprendiéramos a hablar, cuando teníamos uno o dos años de edad, escuchábamos esa voz. De niño, acostumbraba a ver los dibujos animados de Walt Disney en los que aparecía el Pato Donald. A un lado de la cabeza del pato Donald había un Ángel, y al otro lado había un  demonio, y ambos le hablaban.

Bien esto es real. El cuentista es ese pequeño diablo. Tienes una voz que te está diciendo porque no eres lo bastante bueno, porque no eres digno de amor, porque no puedes confiar, porque nunca serás noble o hermoso o perfecto. Esa voz está mintiendo y el único poder que tiene es el que tú le concedas.

La voz del conocimiento es fuerte; no es silenciosa. La voz del espíritu es silenciosa porque no necesita hablarte. Tu cuerpo no necesita saber cómo  ser perfecto desde tu punto de vista porque ya es perfecto. Cuando naces no sabes lo que eres, no con palabras. Pero tu cuerpo si sabe lo que es y no necesita que se lo expliquen con palabras, del mismo modo que un hígado no necesita ir a la facultada de medicina para funcionar con el resto del cuerpo. Sencillamente sabe qué hacer.

Hay otras cosas que sencillamente sabes. Si eres una mujer, no necesitas aprender a ser mujer; no necesitas  aprender cómo desarrollar un  feto o como dar a luz a un bebe. Solo por la naturaleza eres lo que eres; no necesitas aprender a ser lo que eres. Esto es el conocimiento silencioso. Sencillamente lo sabes. Sientes el conocimiento silencioso cuando cierras los ojos. Sientes el conocimiento silencioso cada vez que respirar. Eres un Ángel y tu  vida es tu mensaje. Pero ¿Qué tipo de Ángel quieres ser? No puede servir a dos amos. No puedes compartir las mentiras y la verdad a la vez.
¿Acaso no tiene eso sentido?

El conocimiento solía ser el mayor tirano en mi vida. Yo era un esclavo del conocimiento, pero este y no tiene poder sobre mí. Y no tiene poder sobre mí porque ya no creo en el conocimiento. Ya no acepto  a esa voz en mi cabeza diciéndome porque razón no le gusto a nadie, porque no soy digno, porque no soy perfecto. Ahora el conocimiento no es más que una herramienta que llevo en el bolsillo para comunícame. Lo que se es maravilloso porque, gracias al conocimiento, puedo hablar contigo y tú puedes entenderme. Eso es lo que estoy haciendo en este mismo instante: comunicarme a través del conocimiento. Todo lo que estoy diciendo es la expresión de mi arte.

Del mismo modo que Picasso utiliza el color para hacer un retrato, yo utilizo el  conocimiento para hacer un retrato de lo que veo  y siento. Hace tres mil y cuatro mil años, los seres humanos descubrieron que el conocimiento está contaminado por mentiras. Si eliminamos todas las mentiras de nuestro conocimiento, regresaremos al paraíso que perdimos. Regresaremos a la verdad, regresaremos al amor y nos reuniremos con Dios. Ahora podemos ver que la historia de Adán y Eva no es solo una fábula, sino un símbolo que fue creado por un maestro que descubrió lo mismo que descubrieron los toltecas. Obviamente, el creador de esta historia conocía la verdad y el simbolismo es muy bello.

Si, el Ángel caído que vivía en el árbol del conocimiento original se reprodujo en todos los seres humanos y controlaba la vida de las personas, incluso ahora. Estamos poseídos, pero no hay razón para tener miedo. El gran demonio es meramente una mentira, y sus mentiras todavía no nos han destruido. Han hecho lo  máximo que han podido, pero han fracasado porque nosotros somos más poderosos que aquel Ángel caído. Somos un único ser vivo y hemos estado viviendo en este mundo desde hace miles de años.

Adán y Eva no murieron; están aquí porque nosotros estamos aquí. Tú eres adán y tú eres Eva. Y nos estamos esforzando mucho para regresar al lugar del que provenimos: el paraíso, ese lugar de amor y verdad. Sabes que está ahí porque lo tienes en tu memoria. Estuviste ahí cuando naciste, y durante el primer y segundo año de tu vida, estuviste físicamente en él. La profecía que proviene de muchas filosofías distintas del mundo nos dice  que volvemos a ese lugar de amor. Algunos lo denominan el Reinos del Cielo; otros lo denominan Nirvana o Tierra Prometida. Los toltecas lo llaman el sueño de la Segunda Atención.

Cada filosofía tiene un nombre distinto para designarlo, pero el significado es el mismo: es un lugar de ducha y de amor. Es un lugar de unidad, la unidad de todos nuestros corazones. Es la reunión con la vida porque somos la manifestación de un ser vivo que existe. Los toltecas creen que, un día, el sentido común gobernara el sueño de la humanidad. Cuando es ocurra descubriremos que todas las cosas y todas las personas son perfectas. Se necesitaría tiempo para que cumplan los sueños de esos profetas quienes sabían lo que iba a acontecer.

Si hablaban de una sociedad de amor y felicidad es porque ellos vivieron su vida de esa manera y sabían que todos somos iguales. Si una persona puede alcanzar un lugar como ese, todas las demás pueden hacerlo. También hay profetas que hablan de destrucción y miedo, pero yo creo que nosotros los seres humanos, estamos evolucionando en la dirección correcta. El único problema reside en que somos miles de millones, y para que la sociedad entera cambie tiene que hacerse un gran esfuerzo. Pero no es imposible. Todo puede cambiar, y todo cambiara. Solo sé que necesita tiempo. En el último siglo hemos sido testigos de los cambios veloces en la ciencia y la tecnología.

La psicología se ha quedado un poco atrás, pero volverá a ponerse al día. El mundo en nuestra sociedad actual es completamente diferente al de la sociedad en la que vivíamos hace cuarenta o cincuenta años. Hoy en día hay menos mentiras que hace ochocientos años. Solo viendo nuestra evolución tengo fe en que recuperaremos nuestro paraíso.Solo imagínate que te despiertas y te encuentras en Europa Medieval. Ves a la gente sufriendo porque su vida está gobernada por la superstición; vive su vida con un miedo constante provocado por las mentiras en las que cree. ¿Crees que podrías vivir tu vida tal como la vives ahora? No  lo creo. Imagínate que eres una mujer que quiere explicarle a todo el mundo las creencias que dirigen tu vida ahora. Ves que no encajas en el sueño de las demás mujeres. Para ti, su sueño es una verdadera pesadilla. Quieres decirles a esas mujeres que no necesitan sufrir más, que no necesitan ser maltratadas. Quieres decirles que ellas también son seres humanos, que tienen un alma, que tiene derecho a ser felices y a expresarse en la vida.

¿Cómo crees que te juzgaría la gente si le expresas estas ideas? Indudablemente dirían que eres maligna, que estás poseída, que el diablo está hablando por tu boca. ¿Cuánto tiempo crees que sobrevivirás? Sí, no mucho, porque te quemarían viva. Si piensas que nuestra sociedad actual es el infierno, aquella sociedad sí que era realmente el infierno. Para nosotros  resulta obvio que las reglas sociales, morales  y religiosas de aquella época se basaban en mentiras, pero  para ellos no resultaba tan obvio.

Quizá las mentiras que crees sobre ti mismo no sean tan obvias para ti, pero eres capaz de ver el resultado de lo que crees. ¿Y cuál es el resultado? Bueno, el modo en que vives la vida. Cuando crees en la verdad, el resultado es la felicidad, el amor, la bondad. Te sientes bien contigo mismo y con todas las cosas. Si no eres feliz es porque crees en mentiras.  Ese es el origen de todos los conflictos humanos. Todo nuestro sufrimiento emana de creer en mentiras.

¿Cómo podemos poner fin a toda la injusticia humana, todas las guerras, toda la destrucción de nuestra Madre Tierra? Bueno, no creyendo en mentiras.  Suena muy sencillo, pero puedes imaginarte cuan complicado es cambiar el orden del sistema de creencias de un país entero o de toda la humanidad. Los seres humanos no quieren que desafíen sus mentiras  porque no tiene el control de su mente. ¿Quién está controlando la mente humana? Las mentiras tienen el control absoluto sobre la humanidad. Esto es lo que aprendes en cualquiera escuela mística cuando alcanzas un nivel determinado de preparación. Es algo tan sencillo, y, sin embargo, es una de las más grandes revelaciones en cualquier escuela mística.

El enemigo verdadero es la mentira, y esto solía ser un secreto estrictamente confidencial en la mayoría de las tradiciones, porque la gente creía que quien quiera que supiera esto tendría poder sobre los demás y podría hacer un mal uso de ese poder.  Esa era la excusa, pero pienso que aquellos que comprendieron la verdad   probablemente tendrían miedo de compartirla. ¿Por qué? Porque la gente que creía en mentiras se asustaría de la verdad y los quemaría vivos. De hecho, esto es lo que ocurrió en muchos lugares del mundo. Entonces, ¿Cómo recuperaremos el paraíso que perdimos? La solución es muy simple: la verdad nos liberara.

Esa es toda la verdad para regresar de nuevo al cielo. Cuando recobras la verdad, tu verdad, acontece un milagro. Abre tus ojos espirituales y regresa al cielo. El cielo es la historia hecha con amor más bella y ¿adivina quién crea el cielo? Nosotros creamos nuestro propio cielo. El cielo es una historia; es un sueño que nosotros como vida, somos capaces de crear. Pero para que la vida cree el cielo, el personaje principal de la historia necesita entregarse a la vida y permitir que esta se manifieste sin las mentiras.

El cielo está aquí y está a disposición de todos. El paraíso está aquí, pero necesitamos tener los ojos para percibirlo. Esto es exactamente lo que Jesús, Buda, Moisés y Krishna prometieron hace tanto tiempo, y también todos los grandes maestros del mundo que crearon el cielo en su propia mente. Lo que te dicen es que depende de ti. Si ellos pueden hacerlo, y si tú puedes hacerlo, todos pueden hacerlo. La verdad nos hará libres, pero las mentiras nos mantienen en la realidad. No sé cuánto tiempo hace que los seres humanos comprendieron esto por primera vez, pero es tan sencillo que nadie quiere entenderlo.

Quieren algo más complicado que esto porque el cuentista trabaja de esa manera. Si no creemos en mentiras ya estamos en el proceso de curación. La escuela mística cristiana lo sabía, los egipcios lo sabían y los toltecas lo sabían, pero resultaba difícil expresarlo con palabras. Entonces crearon leyendas tales como la historia de Adán y Eva. Y eso me hace recordar la otra mitad de la historia de Adán y Eva. En el paraíso hay otro árbol, y es el árbol de la vida o el árbol de la Verdad. La leyenda dice que quien quiera que como el fruto del Árbol de la Vida, que es la verdad, vivirá para siempre en el paraíso, porque la vida es la verdad eterna. El fruto del árbol de la Vida es el mensaje que emana directamente la vida o Dios.

La vida es la única verdad; es la fuerza que está creando siempre. Cuando vez esa fuerza en ti mismo y cuando depositas tu fe en ella, estas verdaderamente vivo. Ahora podemos entender lo que Jesús quiso decir cuando expreso: “YO SOY LA VIDA, y solo a través de mi podréis alcanzar el cielo”. No se refería a su persona, a Jesús; estaba hablando de ser el Árbol de la vida. Lo que intentaba decir era: “Yo soy el Árbol de la vida. Quienes quiera que como de mi fruto, vivirá conmigo en el reino del cielo. El reino del cielo es un reino en el que todos son reyes”.¿Acaso no es esto lo mismo que estamos diciendo aquí? Tú eres el rey en tu propia realidad; eres responsable de tu propio sueño de la vida. Jesús también dijo: “el reino del cielo es igual que una boda en la que tú eres la novia, y la verdad o Dios es el novio, y vivís en una luna de miel eterna”.  ¿No te parece bello?.

La verdad no puede ser explicada con palabras, de modo que Jesús intento utilizar un concepto que resulta comprensible para todos. Comparo la realidad de la que hablábamos antes con una luna de miel. Cuando te casas con la verdad, vives una luna de miel eterna. En la luna de miel, todo lo que hay en tu vida está relacionado con  el amor. Cuando estás enamorado, lo ves todo con los ojos del amor. Cuando estas siempre haciendo el amor, todo es maravilloso y hermoso y puedes alcanzar el cielo.Ahora podemos comprender lo que Jesús quiso decir cuando hablo del perdón, del amor, del cielo. Dijo: “Dejad que los niños se acerquen a mí porque los que sean como ellos entraran en el reino de los cielos”.

Cuando eres un niño antes de tener conocimiento, lo que significa antes de cometer todas las mentiras, vives en el cielo. Cuando caes, es porque eres inocente. Y cuando recuperas ese paraíso, te conviertes de nuevo en un niño, pero con una gran diferencia. Ahora ya no eres inocente; eres sabio. Esto te brinda inmunidad; no puedes caer de nuevo.

También es posible decir que te conviertes en sabio cuando finalmente comes el fruto del Árbol de la Vida. Comerse el fruto de este árbol es un simbolismo de la iluminación. La iluminación tiene lugar cuando te conviertes en luz, pero no hay palabras para explicar esta experiencia. Esa es la razón por la que tenemos que utilizar la mitología y nuestra imaginación para comprender lo que significa. Para saber realmente lo que es, necesitamos experimentarlo, necesitamos estar ahí. La verdad es tu yo verdadero; es tu propia integridad. Nadie puede guiarte a ese lugar. Solo tú mismo puede conducirte a él.

Puedes cambiar tu propia historia, pero esto empieza por ti, por el personaje principal de tu historia. Puedes transformarte a ti mismo a fin de que ese mensajero de las mentiras, del miedo y de la destrucción sea sustituido por un mensajero de la verdad, el amor y la creación. Cuando regresas a la verdad, el modo de expresarte en la sociedad mejora mucho. Tu comunicación mejora. Tu creación es más fuerte y más poderosa. La vida tal como la has conocido hasta ahora, cambia para mejorar en todas las direcciones.

No necesitas cambiar el mundo; necesitas cambiarte a ti mismo. Y tienes que hacerlo a tu propia manera porque solo tú tienes  la posibilidad de conocerte a ti mismo. Es obvio que no puedes cambiar el mundo, al menos no de momento, porque el mundo no está preparado para la verdad. Solo puedes cambiarte a ti mismo, pero ese es un paso muy grande. Cuando regresas a la verdad, das un gran paso adelante respecto a todas las demás personas. Las puertas del cielo están abiertas y el cielo te está esperando. Pero si no entras en él es porque crees que no eres digno del cielo. Crees que no eres digno de vivir en un lugar de verdad, dicha y amor.
 



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